Opinión

1978 – 2018: Orgullosos de nuestra Constitución

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En un abrir y cerrar de ojos han pasado cuarenta años, casi no lo puedo creer. Yo apenas era un niño de tres años que no puede recordar nada, al que apenas le suena aquel Habla pueblo habla que tronaba aquellos días por todas las calles de España. Han pasado cuarenta años y sin darnos cuenta nuestra Constitución y todos nosotros nos hemos hecho mayores.

Estos días muchos diputados hemos recorrido colegios para explicar a los niños el significado de la Carta Magna y explicarles el cambio que supuso para todos este hito histórico y cómo el consenso con el que se redactó y se aprobó ha sido fundamental para conseguir la España que ahora conocemos. Esa España de libertades, derechos y prosperidad que sin duda nació hace cuarenta años.

Hasta la fecha las siete Constituciones que había conocido la historia de España tenían un factor común y no era otro que la falta de consenso y negociación de la misma. No eran constituciones que salieran de amplios acuerdos, en la mayoría de las ocasiones eran ad-hoc para solucionar problemas de los que las promulgaban.

Pero llegó la Transición Española, esa que hay que saber poner en valor, esa que tenemos que explicar a nuestros hijos. Es importante que todos valoremos –niños y mayores– la vital contribución de Juan carlos I o la mayor parte de los políticos de nuestro país de esa época encabezados por el presidente Adolfo Suárez. Pasar de una dictadura a una democracia constitucional no era sencillo. Ahora lo puede parecer pero es importante recordar la historia de nuestro país, saber los gestos que hubo qué hacer por parte de todos para renunciar a obtener victorias totales en las negociaciones y conseguir una victoria de todos.

Se trata de la Constitución más larga de nuestra historia justamente por eso, por el consenso que destila, por la importancia de que todas las sensibilidades estuvieran bien cubiertas y definidas en el texto. Y aquel 6 de Diciembre de 1978 cuando los españoles aprobaron mayoritariamente con más de un 87% de los votos la Constitución y cuando el sí ganó en todas las provincias de nuestro país se demostró que el consenso había triunfado. El texto era un texto de todos. Todos ganábamos y nadie había impuesto su victoria. Ese fue el único secreto que ha mantenido esta Constitución tan viva estos cuarenta años.

Y es un texto que aguanta golpes de Estado, que aguanta desafíos independentistas , y que soportará los envites del populismo. España hace cuarenta años se dio a sí misma una oportunidad de concordia y de libertad y no debemos desaprovecharla y, sobre todo, debemos enseñar a los más jóvenes que las libertades, los derechos. En definitiva, la sociedad que están heredando es sin duda el resultado de un proyecto común llamado España articulado sobre un texto constitucional en el que todos y cada uno de los artículos tienen gran vigencia.

Hay muchas voces ahora para reformar este ejemplo de éxito y, sin duda, habrá artículos que haya que reformar porque la sociedad ha evolucionado tan rápido que ha ido dejando atrás al texto en aspecto concretos. Pero, desde luego, no debe hacerse con prisas, sin consenso y sobre todo no se debe abrir el texto constitucional en canal sin saber hasta dónde se quiere llegar en esa modificación.

Y sin duda hay que elegir bien el momento. En pleno desafío a la unidad de España, con los populismos e independentistas desafiando todo aquel espíritu que los constituyentes imprimieron a nuestra constitución no parece el mejor momento para forjar grandes acuerdos. Si algo hemos aprendido de nuestra historia es que siempre nos fue bien cuando todos dejaron atrás sus intereses personales y partidistas y antepusieron el bien de España…y me temo que no es el momento, que algunos partidos no están en este ahora mismo.

Defendamos nuestra Constitución. Expliquémosla, expliquemos cómo nos cambió la vida a todos y cómo lo seguirá haciendo. Convenzamos a todos de que la Carta Magna es el mejor instrumento que nos dimos para conseguir una España envidiada en el mundo. No podemos obviar la realidad, España del Futuro pasa sí o sí por la Constitución de 1978 . Esa que nos dejaron nuestros padres y nuestros abuelos dejando el pasado para los libros y abrazando el futuro con la ilusión de quien intenta dejar una sociedad mejor de la que encontró. Por otros cuarenta años de Constitución y de España. ¡Viva la Constitución! ¡Viva España! ¡Viva el Rey!

Iglesias quiere otro 34, otro 36 y espero que no otro Calvo-Sotelo

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